Mi primera visita a la meca… del diseño
Plaza del Duomo de Milán.
Toda periodista de decoración que se precie debe viajar alguna vez en su vida a Milán. Y es que esta ciudad italiana es al mundo del diseño lo que la Meca a los musulmanes. Lo cierto es que en los tres años que llevo trabajando en Elle Decor no había tenido oportunidad de realizar la peregrinación pertinente… hasta ahora. La firma de moda Peuterey nos invitó porque, con motivo de la celebración de su décimo aniversario, presentaba dos abrigos cuyo diseño había encargado a: 1. Karim Rashid –que no necesita presentación, suponemos–, y 2, un peculiar artista llamado Terence Koh, –que sí necesita presentación, suponemos–. ¿El objetivo? Hacer una entrevista a este último, que publicaremos próximamente y que os recomiendo no os perdáis. El tipo es raro, raro, raro (no hay más que ver su foto de presentación)… ¡pero muy interesante! Casi igual de interesante que esta primera toma de contacto con Milán. Breve pero intensa.
El artista de origen chino Terence Koh.
El programa prometía; la previsión del tiempo, también –soleado y 25º C, cosa bastante inusual en esta ciudad según cuentan las asiduas–. Todo era perfecto. ¿Toooodo? No, al final el avión salió con más de una hora de retraso, hubo turbulencias, y al aterrizar en Milán, nos esperaba un atasco descomunal. Ahí fue cuando entendí que la palabra peregrinación empezaba a cobrar sentido de verdad. La culpa la tenía el calcio, según Antonello, nuestro chófer. Aclaramos: no el de los huesos, sino el de las pelotas. O sea, el fútbol. Jugaba el Barça contra el Milan, y ya se sabe que este deporte mueve montañas, coches ¡y lo que haga falta!
El hotel Principe di Savoia (izda.) y el top Andrés Velencoso (dcha.).
Una hora y media después llegábamos al hotel. Qué digo hotel… ¡hotelazo! El Principe di Savoia, un cinco estrellas de estilo clásico pero muy, muy confortable. Y fíjate que me pareció más impresionante todavía cuando me crucé en el hall ¡con el mismísimo Andrés Velencoso! Pero qué pequeño es el mundo. Él sí que es una pieza de diseño única… ¡Ay!
Restaurante Cantina della Vetra.
Después de abrir boca con este apetitoso entrante, nos fuimos a cenar a un restaurante encantador ubicado en el bohemio barrio de Brera, la Cantina della Vetra, Via Pio IV, 3. Con los típicos manteles de cuadritos, botellas a modo de candelabros y unos platos auténticamente italianos. Los maccheroni con agnello son ¡insuperables!
Jardines del hotel Bulgari.
A la mañana siguiente, tenía la entrevista con Terence Koh en el Bulgari Hotel, Via Privata Fratelli Gabba 7/b. Un palazzo del s. XVIII restaurado que destila lujo y sobria elegancia por todos sus rincones. Ideal para darse un paseo por sus jardines o tomar algo en la terraza. Y allí estaba él, Terence, menudo, especial, dulce, raro, insisto, como la mayoría de los artistas geniales. Charlar con él fue un auténtico placer, como también lo fue el resto de la jornada. Una de las cosas que más me emocionó es que por fin podía ver en vivo y en directo las piezas de las que tantas veces he escrito: las de Molteni, Minotti, Porada… y, especialmente, las de dos de mis firmas favoritas, Cappellini (impresionante la butaca Proust) y Moroso (espectacular la silla Shadowy). Fue ver sus escaparates ¡y quererlo todo!
Sillón Proust Geométrico, de Alessandro Mendini para Cappellini (izda.) y butaca Shadowy, de Tord Boontje para Moroso (dcha.).
Ahí estaba yo, absorta entre sillas y aparadores, cuando mis compañeras de viaje, inconscientes ellas, rompieron ese momento idílico sin saberlo. Se pusieron a hablar de cómo iban a ir vestidas en la cena de gala. ¿¿¿DE GALA??? No me había enterado y, llamadme rara, pero las botas camperas con los mini shorts vaqueros que llevaba, no terminaba yo de verlos para la ocasión… Así que, entre entrevistas, ruedas de prensa y visitas varias, tuve que lanzarme a la caza y captura de un estilismo improvisado. A pesar de estar en una de las capitales más potentes de la moda, me pudo el espíritu patrio y acabé haciéndome con un outfit completo de Mango, monísimo y bastante asequible. ¡Olé!
El total look de Mango que llevé a la fiesta de Peuterey.
Y por la noche, ¡tachán, tachán! La cena con mega party en una nave industrial. Al salir del hotel vimos a Velencoso cogiendo un taxi y pensamos que quizá compartiríamos mesa con él, pero nuestro gozo en un pozo, debía ir a otra fiesta. Tal fue la obsesión con el modelo, que unas copas de vino y varios gin tonics después, ya en la habitación del hotel, escuché a varias de mis compañeras gritar por los pasillos: “Velencooooso, Velencooooso, ¿dónde estás?”. Y de Velencoso, por supuesto, ni rastro. A ver si al final era un espejismo…
Vista de los Magazzini de Porta Genova donde se celebró la party, con los diseños de
Rashid y Koh dentro de unas urnas de cristal.
Al día siguiente tocaba vuelta a España y a la (cruda) realidad. Otra vez retraso de una hora de avión y, al salir del aeropuerto, atasco monumental en la M-40. No me importó, volvía con la maleta cargada de la ilusión de haber hecho mi primera peregrinación a la meca del diseño. Nada comparable, por cierto, con el ambiente que se vive durante I Saloni, la Feria del Mueble. Pero esa ya es otra historia… ¡y también os la vamos a contar!
9 ComentariosEnviado por: Ana Jiménez

















Vaya pedazo de viaje chulo!!
Yo estuve en Milán hace siglos cuando ni siquiera sabía que me dedicaría al interiorismo… si voy ahora me quedo a vivir allí!!
Y espero encontrarme también con Velencoso jajaja
Un besazo guapa!
Ana B.
http://hermanasbolena.blogspot.com.es/
descubriendo tu blog¡¡¡¡ Por ahora reunes todo lo que me gusta: viajes, decoración, moda, andrés velencoso jejeje
Q envidia de viaje y de restaurantes mmmmm
http://espiritudeobservacion.blogspot.com.es/
El diseño es Milán! Que envidía…
Hoy en el blog la tienda de Alicia Rueda! Maravillosa!
http://singleladiesbilbao.blogspot.com
Me alegro que lo pasaras tan bien. Chulo Milán ¿verdad? Y mucho más en sus dos grandes semanas. A la Design Week, ya te tocaráaa, tres años no es nada, la mayoría hemos esperado más…
Muy entretenido el post. ¡Qué viaje más guay! Y bien contado, en un estilo muy fresco. Un cóctel de lo más apetecible: el rompedor artista Terence Koh, el glamour de Milano, los “cameos” del guapísimo Velencoso…
Me en canta el sillon de Alessandro Mendini, es super original!!!
http://www.eco-its.blogspot.com
hola guapaaaaaaa !!!!!!!!!!!!!!
esta muy bien el blog de hoy
me encanta el viaje vaya chulada, ademas yo voy la semana que viene
http://www.itloves.com
es una web de gran exito en andalucia recomiendo que la veais
He estado muchas veces en Italia , pero Milan es una de mis ciudades pendientes. Me han gustado tus fotos!
Un beso
Ainhoa
http://www.losangelestambienvistendeprada.com
Me gusta Italia y todo lo italiano.
Pero en Milan nunca he estado.
Felicidades por tu Blog !!!
Besos
Isa
http://montalestudio.blogspot.com.es/